A Atenas por la puerta grande. Valencia Basket jugará la primera Final Four de su historia, y lo hará en casa del rival al que ha eliminado. Tras dos derrotas en casa y dos victorias en Grecia, el equipo 'taronja' sacó casta, orgullo y el baloncesto que exigía el partido para derrotar al Panathinaikos y ganarse un puesto entre los cuatro mejores de Europa. Impresionante. Ante un Roig Arena entregado y repleto, Pedro Martínez llevó a los suyos a lo más alto. La gloria de la Final Four está en casa; ahora toca ir a por el título, y se puede.
Casi cinco minutos tardó el Panathinaikos en anotar su primera canasta. Tampoco había bombardeado el aro rival el Valencia Basket (seis puntos), pero se notaba en el arranque un atasco monumental en los griegos que obligó a Ataman a pedir el primer tiempo muerto para intentar destapar su arsenal ofensivo. Sin embargo, el partido llevaba demasiada carga emocional y, con tanto en juego, los errores de ambos equipos fueron constantes, incluso en canastas sencillas bajo el aro. El primer cuarto acabó con un raquítico 14-10 que auguraba un partido de pocos puntos, donde las defensas iban a ser decisivas.
El segundo cuarto arrancó con una tímida reacción de los griegos encabezada por Nunn, pero el equipo de Pedro Martínez la cortó de raíz con un Key que se ajustó la máscara para tirar de raza y, con un par de acciones de poder, hizo reaccionar a los suyos y devolvió los seis puntos de ventaja al marcador local. Valencia defendía con el alma y corría: buena decisión.
De no ser por la falta de acierto en el triple (llegó a fallar cinco seguidos y desplomó el porcentaje anotando solo cuatro de veinte intentos), la diferencia se hubiera disparado. Aun con los errores en el tiro, los 'taronja' estiraban y estiraban hasta llevar la diferencia por encima de los diez puntos (35-18), con técnica para Ataman (que, desesperado, lanzó una botella de agua a la pista) y tercera falta absurda de Nunn incluidas. Al descanso, el partido se fue con doce puntos arriba para Valencia Basket (35-23) tras una defensa local casi perfecta que dejó a los griegos secos.
El tercer cuarto devolvió de repente al Panathinaikos al partido. Guiados por uno de los secundarios, el base Toliopoulos, el equipo griego aumentó el nivel defensivo y empezó a anotar desde el exterior, rebajando la diferencia a los siete puntos y metiendo el miedo en el cuerpo a toda Valencia. Pese al arreón de los griegos, Valencia se mantuvo en pie gestionando una distancia de seguridad de entre seis y ocho puntos generada por un estelar Badio.
El cuarto definitivo arrancaba con seis puntos de ventaja (56-50) para los de Pedro Martínez y con la sensación de que la cosa se había nivelado... y mucho. La presión iba subiendo en el partido con el premio de la Final Four demasiado cerca. En ese momento llegó el estirón de los locales: dos triples seguidos de Thompson y De Larrea mandaban la ventaja a los catorce puntos a falta de cinco minutos para el final (69-55). El final del partido tuvo su intriga, pero esta vez no hubo tiempo para las desgracias. Valencia está en la Final Four. Un sueño.
81.- Valencia Basket (14+21+21+25): Montero (12), Badio (20), Taylor (9), Costello (3), Sako (2) -cinco titular- De Larrea (9), Thompson (3), Moore (-), Key (12), Pradilla (5) y Reuvers (6).
64. Panathinaikos (10+13+27+14): TJ Shorts (-), Nunn (9), Osman (10), Hayes-Davis (15), Faried (-) -cinco titular- Toliopoulos (8), Hernangómez (5), Rogkavopoulos (2), Mitoglou (-), Grant (7) y Lessort (8).
Árbitros: Lottermoser (GER), Javor (SLO) y Nedovic (SLO). Sin eliminados.
Incidencias: quinto y definitivo partido de los cuartos de final de la Euroliga disputado en el Roig Arena ante 15.600 espectadores.
