Tu maquillaje ya es tratamiento. Y ese gesto cotidiano (casi automático) se ha convertido en una decisión que impacta directamente en cómo funciona tu piel. Cada producto suma o resta. Y el maquillaje entra en esa ecuación con una nueva promesa: cuidar mientras embellece.
El maquillaje inteligente sí cambia tu rutina (pero no como crees)
Desde la experiencia del maquillaje profesional, Goyo Acevedo, maquillador de Clinique, sitúa esta evolución en un contexto práctico: "Los productos ahora incorporan más beneficios de tratamiento que antes, lo que los hace más eficaces en ese sentido". Explica que "con los años, las mujeres quieren verse más rejuvenecidas, más hidratadas y menos mates o empolvadas". Y que ese cambio explica el auge de las texturas cremosas, los acabados jugosos y una piel que se percibe viva. "Ya no se busca tanto el brillo a través de iluminadores en polvo, sino que ahora ese efecto glow viene más del cuidado de la piel", añade.
"Se busca una piel más jugosa, que marque menos las líneas de expresión", apunta. Y eso ha llevado a una transformación en los productos que cada vez incorporan texturas más cremosas y formatos multifunción. "Productos como los Chubby Sticks de Clinique funcionan como colorete, sombra y pintalabios, un "3 en 1" muy práctico", explica.
A esa misma lógica responde una nueva generación de correctores y bases de maquillaje que ya no se limitan a cubrir, sino que incorporan tratamiento real en su fórmula. Y la tendencia ya ha llegado a labiales e incluso máscaras de pestañas. "Creo que están redefiniendo completamente la rutina", afirma Acevedo. Aunque asegura que los maquilladores llevan utilizándolos desde hace mucho tiempo.

