La nueva derrota de los Lakers en la semifinal de la Conferencia Oeste ante los Thunder les ha dejado al borde del abismo. Ese 3-0 que arrastran frente a los campeones y favoritos al anillo se antoja imposible de remontar. Nadie lo ha logrado en la historia (161-0 en esta situación) y no es realista pensar que lo hagan los angelinos, que esta temporada solo han recibido palizas cada vez que se han enfrentado a Oklahoma. El 4-0, la barrida, es una posibilidad muy real.
Y eso significaría que en la madrugada de este martes (4:30 hora española) podría verse el último partido de LeBron James con los Lakers o incluso de su carrera, la más longeva en la historia de la NBA con 23 temporadas a sus espaldas. Porque el futuro de uno de los mejores jugadores de siempre, a sus 41 años, sigue en el aire.
LeBron está en el último año de su contrato con los Lakers tras hacer efectiva la opción de jugador que tenía por 52,6 millones de dólares. No ha dado pistas sobre su futuro, aunque durante la temporada se ha especulado con su regreso a Cleveland para un último baile en la NBA. La relación con la franquicia angelina ha mostrado signos de desgaste y también influye que ya no es la piedra angular, pues ahora todo gira en torno a Luka Doncic.
No tengo indicios de que LeBron quiera dejar de jugar
Tras el tercer partido de la eliminatoria ante los Thunder, la leyenda fue preguntada por si el siguiente encuentro sería el último de este grupo de los Lakers. Es decir, una forma de sondear si podría ser su despedida de Los Ángeles. "Realmente, no se habla de eso. Te centras en el presente y sigues adelante", esquivó la pregunta una vez más.
Parece probable que LeBron deje los Lakers este verano. No tanto que se retire del baloncesto. Ha reconocido que la edad le pasa factura, aunque sus promedios en playoffs son de 23,6 puntos, 6,1 rebotes y 7,8 asistencias, cifras asombrosas para alguien de su edad. Pero no ha desvelado nada sobre una posible retirada. Recordando el adiós de otras estrellas de la NBA, suelen anunciarlo con antelación para recibir el cariño de la afición en cada pabellón. Una gira de despedida por todas las canchas de la NBA.
El comisionado Adam Silver también se pronunció recientemente sobre la posible retirada de quien ha sido un icono de la competición desde su llegada en 2003. "Quiero que LeBron juegue hasta donde quiera. Sigue a un nivel altísimo. No parece que tenga 41 años. No tengo indicios de que quiera dejar de jugar", aseguró. Verle por última vez de oro y púrpura parece más factible que verle por última vez sobre una cancha de la NBA.
