El Partido Laborista sufre un batacazo histórico en las elecciones locales y Starmer, contra las cuerdas
El primer ministro británico, Keir Starmer, se enfrenta de nuevo a la lucha por la supervivencia de su impopular Gobierno. En las elecciones de este jueves, el Partido Laborista que lidera ha perdido cientos de concejales en toda Inglaterra, según los primeros datos del escrutinio, que apuntan a sus peores resultados en décadas. Su partido también puede perder el control del Parlamento de Gales por primera vez en su historia y sus aspiraciones de gobernar en Escocia.
La extrema derecha, los verdes y los liberaldemócratas son los principales beneficiarios del enfado de un electorado cada vez más fragmentado y más descontento con los dos grandes partidos que tradicionalmente han gobernado el país. Los primeros resultados apuntan a que los laboristas han perdido sobre todo concejales a favor de Reform, la extrema derecha de Nigel Farage, y, por la izquierda, votos a favor del Partido Verde: es decir, el voto se divide con el ascenso de los verdes y el partido que más se beneficia es Reform, que está sustituyendo al Partido Conservador en gran parte del país.
“Ha sido una noche verdaderamente devastadora”, reconoció Rebecca Long-Bailey, diputada laborista de Manchester y antigua rival de Starmer para el liderazgo del partido en 2020.
El conteo de datos apenas había empezado este viernes por la mañana, pero de madrugada ya había representantes laboristas pidiendo la dimisión de Starmer. John McDonnell, diputado laborista y miembro del ala socialista del partido, dijo en la BBC que Starmer se debe plantear ya si está dañando a su partido: “Es mejor tener ahora esta conversación de cómo salimos de esta.” Las primeras voces más críticas eran de líderes locales: “No le deseo a Keir Starmer nada malo, pero no es el hombre adecuado para el cargo”, dijo Daren Hale, líder de los laboristas en Hull, en el norte de Inglaterra.
Starmer y algunos de sus ministros han advertido del coste de una carrera ahora en el Partido Laborista para sustituirle. “No cambias de piloto durante el vuelo. Sigues adelante y reconoces que los gobiernos a veces, sobre todo los que están en el poder, lo tienen difícil”, dijo en la BBC este viernes el viceprimer ministro y ministro de Justicia, David Lammy.
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